Thursday, February 21, 2008

Te vi.
Eras tú.
Desde otro tiempo, desde otra historia, desde otra perspectiva.
Pero eras tú. Te vi.
Eran tus ojos.
Eran tus labios, y tus dientes.
Me miraste.
Te miré. Ya no sólo te veía. Sino que te miraba.
Temblé, en las coincidencias del tiempo. Un desencuentro del universo.
Un conjuro del espacio.
Me mirabas mientras temblaba. Desnuda, parada, frente a tí, que desde los ojos de la extrañeza, me mirabas sufrir. En silencio.
Pero eras tú.
Y yo te vi.